México avanza hacia un modelo más humano de salud mental con una reforma que prioriza la prevención, la atención temprana y la protección de grupos vulnerables. La iniciativa reconoce el impacto del entorno laboral en el bienestar emocional y propone eliminar prácticas que afectan a los trabajadores. La salud ocupacional se vuelve un componente clave para que empresas y organizaciones contribuyan a este esfuerzo nacional.
La salud mental se ha convertido en una prioridad urgente para México. Conscientes del aumento de problemáticas como ansiedad, depresión, violencia y riesgo suicida en población joven, la Cámara de Diputados dio un paso decisivo: aprobar por unanimidad una iniciativa promovida por la diputada Liliana Ortiz Pérez, del Partido Acción Nacional, enfocada en fortalecer la atención integral de la salud mental en todo el país (Cámara de Diputados, 2025). La propuesta busca actualizar la Ley General de Salud, impulsar un enfoque preventivo y reconocer la salud mental como un eje transversal en políticas públicas. Esto significa que no solo las instituciones de salud, sino también las educativas, laborales y sociales deben integrarla en su operación diaria.
¿Por qué surge la propuesta en pro de la salud mental laboral?
Durante la presentación de la propuesta, la diputada Ortiz Pérez señaló que “la salud mental forma parte del derecho a la protección de la salud y debe atenderse bajo principios de universalidad, igualdad y no discriminación”. (Cámara de Diputados, 2025)
La legisladora explicó que el país enfrenta carencias importantes: presupuestos limitados, insuficiencia de personal especializado y poca integración entre los sistemas comunitarios, educativos y laborales. Además, destacó que la atención no puede limitarse al tratamiento clínico, sino que requiere fortalecer la prevención, la detección temprana y la coordinación institucional.
La aprobación por unanimidad muestra que todas las fuerzas políticas coinciden en que el bienestar emocional debe ser parte central de la agenda pública.
¿Qué propone la iniciativa aprobada de salud mental laboral?
La reforma incluye varios ejes que la hacen relevante y ambiciosa:
- Reconocer la salud mental como prioridad transversal. La iniciativa instruye a que las políticas públicas —salud, educación, desarrollo social, trabajo— integren estrategias de prevención, atención y promoción del bienestar emocional.
- Fortalecer los servicios comunitarios y preventivos. Ortiz Pérez subrayó la necesidad de impulsar la atención temprana y la detección oportuna, especialmente en niñas, niños y adolescentes.
- Enfoque de derechos humanos. La atención a la salud mental debe garantizar trato digno y equitativo a todas las personas, especialmente a quienes viven situaciones de violencia, pobreza o discriminación.
- Impulso al financiamiento adecuado. Aunque la nota oficial no detalla cifras exactas, sí plantea la urgencia de incrementar la asignación presupuestal para que los servicios sean accesibles y sostenibles (Cámara de Diputados, 2025).
Estos elementos muestran que no se trata simplemente de palabras simbólicas, sino de una reconfiguración estructural de cómo se aborda la salud mental en México.
Retos para que la reforma de salud mental laboral tenga impacto real
A pesar del avance legislativo, el verdadero reto está en la implementación. Para que la reforma sea efectiva, será indispensable:
- Que los recursos sean suficientes y sostenibles.
- Que se capacite al personal que opera en salud, educación y trabajo.
- Que exista coordinación intersectorial entre instituciones.
- Que la atención llegue a zonas rurales y comunidades vulnerables.
- Que se desarrollen métricas claras para evaluar avances y detectar brechas.
Si estos aspectos no se atienden, existe el riesgo de que la política pública avance en el papel, pero no en las vivencias de las personas.
Entornos laborales saludables: un eslabón clave en la nueva visión de salud mental en México
Una de las implicaciones más relevantes de la iniciativa impulsada por Ortiz Pérez es el reconocimiento de que la salud mental no depende únicamente del sistema de salud, sino también de los espacios donde las personas viven su día a día. El trabajo ocupa un lugar central: ahí se generan rutinas, exigencias, vínculos y factores que pueden fortalecer o deteriorar el bienestar emocional.
Desde esta visión, la propuesta abre la puerta a revisar prácticas laborales que históricamente han generado tensión, agotamiento o daños psicológicos en los colaboradores. Fomentar ambientes más humanos implica identificar conductas organizacionales que deben eliminarse y reemplazarse por modelos más saludables. Entre las prácticas identificadas se encuentran:
- Cargas laborales desproporcionadas. La sobreexigencia, la falta de tiempo adecuado para realizar tareas o la presión constante contribuyen al desgaste emocional y reducen la capacidad de los equipos para mantener su productividad sin afectar su salud.
- Limitación al acceso de programas preventivos. La iniciativa resalta que los trabajadores deben tener acceso efectivo a programas de apoyo emocional, capacitación y detección temprana de riesgos psicosociales. Negar o dificultar ese acceso perpetúa desigualdades y debilita los esfuerzos de prevención.
- Falta de respeto al derecho de desconexión. Garantizar que las trabajadoras y los trabajadores tengan espacios reales de descanso es indispensable para preservar su equilibrio emocional. Mensajes laborales fuera del horario o expectativas de disponibilidad permanente vulneran ese derecho.
- Mecanismos de vigilancia invasiva. El monitoreo digital constante, la presión psicológica o los mecanismos invasivos de control generan ansiedad, sensación de persecución y un clima de control que afecta gravemente la salud mental. La supervisión debe estar orientada a acompañar, no a presionar.
Estas prácticas reflejan la urgencia de fortalecer la salud mental en el trabajo como parte integral de las políticas públicas. Y es aquí donde la salud ocupacional se convierte en un aliado estratégico: conectar la legislación con acciones concretas, acompañar a las empresas en la prevención y construir ambientes seguros emocionalmente.
Salud ocupacional como parte de la solución
La organización Occupational Health ofrece una gama de servicios especializados que se alinean precisamente con los propósitos de la iniciativa legislativa en materia de salud mental y laboral. Entre sus servicios destacan:
- Evaluaciones médicas ocupacionales, ingreso y seguimiento, adaptadas a las necesidades específicas de cada empresa. (Occupational Health, 2025)
- Programas de bienestar corporativo o wellness empresarial, que incluyen actividades de promoción de salud física, mental y emocional, campañas de vacunación, nutrición y prevención de riesgos ergonómicos y psicosociales. (Occupational Health, 2025)
- Gestión de riesgos psicosociales, con software especializado para la identificación, seguimiento y mitigación de factores psicológicos y organizacionales que afectan a los colaboradores. (Occupational Health, 2025)
- Servicio médico empresarial integral, que incluye atención 24/7, coordinadores médicos, cumplimiento normativo, software de historial clínico y una cobertura nacional. (Occupational Health, 2025)
En este contexto, Occupational Health se posiciona como un puente entre la ley y la práctica: facilita que las empresas cumplan con las nuevas expectativas legales, promuevan el bienestar emocional de sus equipos y contribuyan al objetivo nacional de una salud mental más fuerte.
Reforma salud mental: avances que fortalecen la salud y el entorno laboral
La iniciativa aprobada por la Cámara de Diputados representa un paso histórico para reconocer la salud mental como componente esencial del bienestar y del desarrollo social en México. Sin embargo, como se ha mostrado, el éxito final depende de que esa reforma se traduzca en programas reales, recursos suficientes, capacitación, coordinación intersectorial y alcance territorial amplio.
El ámbito laboral, con su potencial tanto de riesgo como de oportunidad, se convierte en un escenario clave para la intervención. Y ahí, iniciativas como las que ofrece
Occupational Health ofrecen caminos concretos para transformar entornos de trabajo, prevenir daños y promover bienestar. Para que esta visión legislativa se convierta en realidad funcional, la colaboración entre Estado, empresas, organizaciones especializadas y la sociedad será indispensable.
Referencias